Bp80RMrCQAEm6GqEste jueves en la inauguración de Brasil 2014, uno de los momentos más anunciados terminó como una simple toma apurada e incompleta, de un par de segundos, donde vimos a un joven de 29 años llamado Juliano Pinto (después de buscar en muchas notas de diversos medios finalmente encontré su nombre). Parapléjico, fue el encargado de dar el puntapié inicial de la Copa del Mundo, ayudado de un exoesqueleto controlado por su cerebro.

La grave falla de la transmisión, que aparentemente provocó el despido del director de cámaras de la ceremonia, generó gran indignación en redes sociales. El gran momento del joven anónimo terminó reducido a un par de segundos de televisión, a un costado de la cancha, mientras las danzas continuaban en el centro, y sin la atención que merecía lo que fue anunciado como una “gran sorpresa” y un avance científico de Brasil para el mundo, además de una gran preparación para él mismo.

Desarrollado por un equipo bajo el mando de Miguel Nicolelis, el proyecto Walk Again (Caminar otra vez) consiste en un exoesqueleto que permitirá a sus usuarios caminar gracias a unas piernas robóticas, y que se pueden utilizar por medio de señales neuronales, enviadas desde un casco y pasando por una computadora en forma de mochila, hasta llegar a las piernas.

Ahora han surgido varias teorías, como que el prototipo falló, que el equipo de más de 150 científicos tuvo muy poco tiempo para preparar a los voluntarios para este evento (una constante en la organización de Brasil 2014), aunque los responsables del proyecto aseguran que todo salió como estaba esperado.

Se había anunciado que Juliano Pinto se levantaría de su silla de ruedas con ayuda del exoesqueleto, caminaría y daría la patada inicial minutos previos al arranque del partido entre Brasil y Croacia. Finalmente no fue así; de último momento improvisaron en el programa establecido. Eso sí, la imagen de Juliano Pinto sonriendo levantando su brazo en señal de victoria, ha quedado en mi mente (y seguramente en la de muchos de ustedes), haya o no funcionado totalmente como se esperaba este prototipo de exoesqueleto.

Brasil volvió a quedar mal con el mundo en otro aspecto de la organización de la Copa del Mundo, al no mostrar la gran sorpresa que habían anunciado, además de sus avances tecnológicos; volvió a dar muestras de lo improvisado de este torneo y de la ceremonia de inauguración, y de paso cometió una injusticia con un joven que tuvo que prepararse para este gran momento, que pasó practicamente desapercibido para los aficionados en el estadio, y para los millones de televidentes al rededor del mundo.

Para hacerle justicia a Juliano Pinto, le dedico este artículo, deseando sinceramente que haya podido disfrutar estos pocos segundos que se mantuvo de pie en la Arena Corinthians en la inauguración de una Copa del Mundo, y asegurándole que todo mundo sabe quién es, aunque todavía pocos conozcan su nombre.

Bp9rJ0TCQAATgJS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s